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Hemos tenido el placer de asistir al concierto que dio Amparo Sánchez en la sala Apolo de Barcelona para presentar su primer trabajo en solitario después de la gran aventura de Amparanoia, “Tucson-Habana”.
Calificar la música y la musicalidad de esta mujer ya se ha hecho en múltiples ocasiones pero no es tarea fácil, ya que a veces las palabras no bastan, o no tienen precisión suficiente, para expresar correctamente los sentimientos que te invaden cuando empieza a cantar ella.
La piel de gallina. La sensación de estar de repente en cualquier parte del mundo, en Tucson, en la Habana, dónde sea, dónde ella nos quiera llevar, pero siempre viajando con ella…
Ella, con este impresionante chorro de voz desgarrada que tiene, que te transmite tanto sentimiento, tantas emociones…
Ella, acompañada por un equipo de músicos muy buenos y discretos a la vez, todo sea dicho, dejando un generoso espacio a la letra de las canciones y a la emoción que desprende…
Ella, siempre con esta actitud generosa, tan próxima de cada uno que quiera emprender con ella este nuevo viaje…
Al final, un concierto que, como siempre, pasa demasiado rápido y te quedas con ganas de más, y no quieres dejar este ambiente de cabaret que te ha envuelto desde el primer momento.
Has dicho durante el concierto que has escrito estas nuevas canciones desde el corazón, con mucho corazón, para llegar al nuestro. No te preocupes, Amparito, has llegado. Y muy hondo. Rage'Ice
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