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Al final de los años ‘70, en plena dictadura militar, una escuela en São Paulo se convirtió en uno de los pocos puntos de resistencia cultural. En la escena del Equipe se presentaban artistas de peso de la música brasileña como Caetano Veloso, Gilberto Gil, Clementina de Jesus y Cartola. Con esa efervescencia, fue normal que los jóvenes con intereses artísticos acabaran uniéndose y creando espacios propios. El evento "A Idade da Pedra Jovem", promovido por ese grupo de gente en 1981, marcó el debut de Sérgio Britto, Arnaldo Antunes, Paulo Miklos, Marcelo Fromer, Nando Reis, Ciro Pessoa y Tony Bellotto en el mismo escenario. Juntos, formaban el grupo Titãs do Iê-Iê, una broma para relajar un programa presentado por gente con más experiencia que ellos. Lo que sería en principio una diversión, empezó a enfocarse más seriamente durante el siguiente año. El debut oficial de los Titãs do Iê-Iê, con repertorio propio, sucedía el día 15 de octubre de 1982, en el Sesc Pompéia. Por entonces, Branco Mello ya se había integrado en el grupo y André Jung, asumió la batería, instrumento que Nando Reis tocó en “A Idade da Pedra Jovem”. Con nueve músicos en escena, entre ellos seis vocalistas, el grupo llamaba la atención. Los temas eran creativos (mezclaban influencias que iban desde MPB - Música Popular Brasileña - al rock, pasando por la samba, reagge y new wave) y su visión resultaba muy extravagante. Durante dos años, los Titãs do Iê-Iê recorren el circuito underground de São Paulo, presentándose en sitios tan eclécticos como ellos mismos se mostraban en escena. No pasó mucho para que la performance del noneto despertase la atención de una discográfica. Pero antes de la firma del contrato con WEA, tuvieron lugar dos cambios: Ciro Pessoa se desligó de la banda y el Iê-Iê salió del nombre del grupo. El primer álbum, “Titãs”, se lanzó en agosto de 1984 y llevaba “Sonífera Ilha”, un verdadero fenómeno radiofónico. Una de las canciones más escuchadas en ese año que llevó a los Titãs a tener éxito en otros estados de Brasil, además de ayudar al grupo a realizar un antiguo sueño: aparecer en la TV, en programas consagrados presentados por Chacrinha, Bolinha y Raul Gil. El grupo empezó 1985 con un nuevo batería, Charles Gavin en lugar de André Jung. Con un nuevo formato, los Titãs entraron en el estudio para gravar su segundo LP. “Televisão”, produ- cido por Lulu Santos, llegó a las tiendas en junio de ese año y se colocaron como hits “Insensível” y “Televisão”. Como en el primer disco, las ventas resultaron modestas, pero dieron la vuelta en el disco siguiente “Cabeça Dinossauro”, lanzado en junio de 1986. Fue un golpe en el estómago de la hipocresía con sus letras contundentes. El álbum, que mostraba una estrecha colaboración con el productor Liminha, por primera vez mostraba en el vinilo lo que suponía la banda en vivo. Los Titãs pudieron sentir la fuerza del LP en el mismo show de debut en Projeto SP, cuando el público cantó todas sus canciones, en una época en que las radios no se atrevían a pasar el repertorio del disco. El álbum ya tenía garantizado el primer disco de oro de los Titãs, cuando las emisoras se rindieron. Además de “Aa Uu”, “O Quê”, “Homem Primata”, “Família” y “Polícia”, algunas emisoras se daban el lujo de pagar la multa para pasar “Bichos Escrotos”, que tenía la radiodifusión prohibida por la censura. “Cabeça Dinossauro” batió la marca de las 300 mil copias vendidas y recibió muy buenas críticas. El disco se puso en lo alto de las principales listas de los mejores de ese año y hasta hoy se señala como uno de los más importantes de la historia del rock brasileño. En noviembre de 1987, “Jesus Não Tem Dentes no País dos Banguelas” salía del horno superando todas las expectativas. En una cara del disco, continuando el rock pesado de “Cabeça”, en canciones como “Lugar Nenhum”, “Desordem” y “Nome aos Bois”. De la otra, más innovador: un sampler, novedad en esos tiempos, daba un tono electrónico a “Todo Mundo Quer Amor”, “Comida” y “Corações e Mentes”. La banda se arriesgó nuevamente al decidir hacer el concierto de lanzamiento del nuevo álbum en pleno Hollywood Rock de 1988. Valió la pena correr el riesgo. La presentación de los Titãs fue elegida por la crítica especializada como la mejor de todo el festival, superando a Simple Minds, UB40, Pretender, Simply Red y otros extranjeros considerables. Con Brasil a sus pies, el grupo parte a la escena internacional. Los Titãs fueron los primeros artistas del país que se presentaron en la Noche del Rock del aclamado Festival de Jazz de Montreal. Del concierto, del día 8 de julio de 1988, sacaron el LP “Go Back”, el primero en vivo de la carrera del grupo. De vuelta a Brasil, la banda vivió una fase áurea, con conciertos abarrotados y el quinto álbum – que mezclaba canciones de los primeros LP’s con éxitos de “Cabeça...” y de “Jesus...” – en las listas de los más vendidos. “Marvin”, inicialmente grabada en el primer disco vivió un éxito avasallador en las radios de finales del ’88 y de todo el año 1989. En octubre de 1989, lanzaron su disco más sofisticado hasta entonces. “Õ Blesq Blom” transformó en hits “Flores”, “Miséria” y “O Pulso”. Con el clip de “Flores”, el grupo ganó un premio inédito en Brasil: un MTV Video Music Awards, cuando la emisora todavía no tenía su filial brasileña. Después de un disco tan elaborado, los Titãs empezaban a echar de menos el viejo rock’n’roll. El disco “Tudo Ao Mesmo Tempo Agora”, que llegó a las tiendas en septiembre de 1991, sirvió para apagar esas ganas. La banda llevó al extremo la vuelta al estilo roquero: alquiló una casa para las grabaciones y decidió auto producirse, interrumpiendo la colaboración con Liminha. Con canciones de letras polémicas y guitarras distorsionadas, el disco cambió la cara de los Titãs. “Será Que É Isso Que Eu Necessito?” garantizó al grupo otro MTV Video Music Awards. Los Titãs no abandonaron el rock pesado en su siguiente trabajo. “Titanomaquia”, el primer álbum sin Arnaldo Antunes, - que dejó el grupo para dedicarse a su carrera en solitario - tuvo como ingrediente de más la producción de Jack Endino, responsable de discos de grupos grunge, como Nirvana, Mudhoney y Tad. Jack fue importado de Seattle exclusivamente para ayudar a los Titãs a redondear el sonido agresivo que querían conseguir en esa fase. El octavo álbum del grupo, lanzado en julio de 1993, triunfó con ”Será Que É Isso Que Eu Necessito” y “Nem Sempre Se Pode Ser Deus”. Durante el segundo semestre de 1994, al final de la gira de “Titanomaquia”, los Titãs decidieron por primera vez darse un año de descanso para que cada uno pudiese seguir sus proyectos paralelos. Sin embargo, no se separaron mucho tiempo y en esa época fundaron, en sociedad con WEA, el sello Banguela, responsable del lanzamiento de bandas como Raimundos, mundolivre s/a y Maskavo Roots, entre otras. El descanso terminó en 1995, con el lanzamiento del álbum “Domingo”. Su segundo trabajo con Jack Endino, resultó más pop que los dos anteriores y contó con colaboraciones especiales de Herbert Vianna, João Barone, Andreas Kisser e Igor Cavalera, consiguiendo además otro disco de oro. En la conmemoración de los 15 años de carrera de la banda, los Titãs sacaron uno de sus discos más históricos. El “Acústico MTV”, grabado en marzo de 1997 en el Teatro João Caetano, Rio de Janeiro. Vendió más de 1,7 millones de copias, batiendo de esta forma todos los récords. Aparte de canciones antiguas con nuevos arreglos, el CD traía las inéditas “Os Cegos do Castelo”, “Nem 5 Minutos Guardados”, “A Melhor Forma” y “Não Vou Lutar”. Se contó con las participaciones especiales de Rita Lee (“Televisão”), Marisa Monte (“Flores”), Jimmy Cliff (“Querem Meu Sangue”), Fito Paez (“Go Back”), Marina Lima (“Cabeça Dinossauro”) y Arnaldo Antunes (“O Pulso”). “Pra Dizer Adeus”, originalmente gravada en “Televisão”, se volvió un éxito instantáneo y uno de los temas más escuchados de la radio en ese año. Después de hacer más de 300 conciertos en Brasil, acompañados de orquesta, los Titãs decidieron repetir la toma en el año siguiente. “Volume Dois”, que salió en octubre de 1998, traía más canciones anteriores con arreglos acústicos, y también otras novedades. Aparte de la canción “É Preciso Saber Viver” una regrabación de Roberto Carlos, el disco tenía seis temas inéditos. “Volume Dois” no fue una continuación de “Acústico”, ni siquiera en el estilo: el éxito se repitió con más de 600 mil reproducciones vendidas. Al siguiente año, los Titãs decidieron homenajear algunos de sus artistas preferidos. Roberto Carlos, Ultraje a Rigor y Tim Maia, entre otros, fueron recordados en el CD “As Dez Mais”. Durante el 2000, los Titãs hicieron una nueva pausa para invertir en sus carreras en solitario, pero en 2001, sufrieron un duro golpe. El 11 de junio, un día antes de que la banda entrara al estudio para gravar su 13† álbum, el guitarrista Marcelo Fromer fue atropellado por una moto en São Paulo y murió dos días después. Gravar el disco pasó a ser un desafío que encararon en homenaje a Marcelo y a su ayuda en fundar la propia historia del grupo. “A Melhor Banda de Todos os Tempos da Última Semana”, el primer álbum compuesto sólo de inéditas después de cuatro años, llegó a las tiendas en octubre, en un clima de gran expectativa. Con el viejo rock’n’roll activado una vez más, el grupo estrenó discográfica, la Abril Music. El CD conquistó a la crítica, al público, y transformó la canción “Epitáfio” en un gran éxito de radio y TV. Durante los casi dos años que duró la gira de “A Melhor Banda...”, los Titãs volvieron a demostrar que su fuerza estaba en la carretera: la banda realizó un total de 180 conciertos, recorriendo todo Brasil. Justo en medio de la gira, en septiembre del 2002, Nando Reis decidió dejar el grupo. En su lugar, fue convocado para tocar en los conciertos y grabaciones Lee Marcucci, uno de los mejore bajistas del país, que ya había acompañado a Rita Lee y a otros cracs de la música brasileña. Lee Marcucci se integró al grupo junto con Emerson Villani, guitarrista que desde la muerte de Fromer también participaba de las giras y grabaciones de los Titãs. En noviembre de 2003, los Titãs lanzan su 14` CD, “Como estão vocês?”, que trae de vuelta una buena asociación: Liminha firma la producción. Con un sonido bien rock’n’roll, que consagró al grupo, los Titãs llenan las radios de “Eu não sou um bom lugar” y tienen “Enquanto houver sol” dentro de la banda sonora de la serie “Celebridade”. El fin de año también les trajo un regalo: sale a la venta el libro de canciones “Titãs – Todas as canções”, reuniendo todos los temas de la banda, con letras y fotografías inéditas, coronando los 21 años de carrera del grupo. Finalmente, en el año 2005, sale a la venta el último disco de los Titãs: “MTV ao vivo – Titãs”, con algunas canciones de los 25 años de historia del grupo y con las inéditas “Vossa Excelência” y “O Inferno São Os Outros”. Disco de oro, con el que llevan ya más de un año de gira y que por fin les trae de vuelta a Europa, después de 10 años en que visitaron Portugal. Esta serà la primera vez que nos visiten a España. Al fin podremos disfrutar de esta banda en directo, donde tanta gente les escucha desde hace ya tantos años. DISCOGRAFÍA Y VENTAS LP’s y CD’s 1 - Titâs, 46.000 copias 2 – Televisão, 48.000 copias 3 – Cabeça Dinossauro, 550.000 copias 4 – Jesus Não tem Dentes no País dos Banguelas, 380.000 copias 5 – Go Back, 700.000 copias 6 – Õ Blesq Blom, 120.000 copias 7 – Tudo ao Mesmo Tempo Agora, 120.000 copias 8 – Titanomaquia, 100.000 copias 9 – Domingo, 220.000 copias 10 – Acústico, 1.800.000 copias 11 – Volume dois, 600.000 copias 12 – As Dez Mais, 240.000 copias 13 – A Melhor Banda de Todos os Tempos da Última Semana, 250.000 copias 14 – Como estão vocês?, 80.000 copias 15 – MTV Ao Vivo – Titâs, 50.000 copias. DVD’s 1 - Acústico, 40.000 copias 2 – Volume Dois, 10.000 copias 3 – Luau MTV 4 – MTV Ao Vivo – Titâs, 30.000 copias Los Titãs son: PAULO MIKLOS Desde pequeño que Paulo Roberto de Souza Miklos muestra una fina sintonía con la música. Nacido en São Paulo el 21 de enero de 1959, ya en su infancia estudió piano, saxo y flauta travesera. A los 12 años, se ganó su primera guitarra y avisó que tenía decidido su futuro profesional: quería ser músico. Paulo exploraba precozmente cada instrumento que caía en sus manos, mientras se empapaba de Beatles, Led Zeppelin, Deep Purple y de Tropicália. Fue al colegio Equipe, que empezaba a cristalizar lo que era todavía un sueño. Con su colega de clase Arnaldo Atunes, hacían música sin parar, los primeros dúos de lo que más adelante serían los Titãs. Su debut profesional se dio en un festival de la TV Tupi, en 1979, cuando hizo un arreglo para un reagge de Chivo Evangelista. A partir de ahí ya no se apartó de los escenarios. Recorrió el circuito de bares de su ciudad haciendo conciertos solo, tocó con la banda Bom Quixote, adaptó temas del grupo Sossega Leão e integró la ecléctica Banda Performática, capitaneada por el artista plástico José Roberto Aguilar, que llegó a lanzar un disco independiente en 1982. Considerado un comodín musical, era convocado con frecuencia para tocar con nombres ya establecidos en São Paulo, como Arrigo Barnabé. Después de completar el Segundo Grado en la Equipe, Paulo hizo el examen de ingreso y lo pasó para Sicología en Mogi Mirim y para Filosofía en la PUC. Asistió a algunas clases pero notó que no era su ambiente y dejó ambas. Decidió entrar en la Escuela de Comunicaciones y Artes de la UPS, pero un curso tan encarado a la música erudita lo hizo desistir dos años después. Considerado para la crítica una de las mejores voces de su generación, Miklos canta desde el primer hit de los Titãs, “Sonífera Ilha”, hasta otras canciones que la banda transformó en éxito nacional, como “Bichos Escroto” (1986), “Diversão” (1987) y “Pra Dizer Adeus” (1997). Desde los comienzos del grupo, él siempre fue una especie de regla de tres de la banda, cambiando de instrumento según el tema: saxo, bajo, bandolín, gaita... En 1994, después de que los Titãs terminaran la gira de “Titanomaquia”, Milkos lanzó su primer álbum en solitario, que traía un sonido acústico y canciones propias repletas de lirismo. En 2001, después de cantar “É Preciso Saber Viver”, que se convirtió en hit por todo Brasil en la regrabación de los Titãs, Milkos sacó su segundo disco, “Vou Ser Feliz e Já Volto”, producido por Dudu Marote. Consagrado en los escenarios, Milkos acabó rodando también en el cine. En 2002, bajo la dirección de Beto Brant, se estrenó el film “O Invasor”. En el papel de asesino Anísio, ganó el premio de actor revelación en el Festival de Cinema de Brasilia y se convirtió en una de las gratas sorpresas del cine nacional. Algunas semanas después, recibió un premio por su breve carrera cinematográfica: fue elegido mejor actor secundario en el Festival de Miami. Milkos vive en São Paulo, está casado con Rachel Salém y con ella tiene a Manoela, nacida en 1983. BRANCO MELLO La música entró en la vida de Joaquim Claudio Corrêa de Mello Júnior a través del cine. Nacido el 16 de marzo de 1962, de niño iba al cine con su padre casi todos los días para ver los célebres musicales de la Metro. Las escenas se mezclaban con otras influencias, como la Bossa Nova, que su padre no sacaba del tocadiscos, y los conciertos y piezas promovidos por su madre, Lu Brandão, una respetada activista cultural. El resultado fue un gran descubrimiento artístico y musical. De adolescente, ya apodado Branco, escuchaba de todo un poco. Desde Frank Sinatra y Glenn Miller hasta Gilberto Gil y Caetano Veloso, pasando por Chuck Berry, Little Richards, The Doors, Stray Cats, The Clash, João Gilberto, Raul Seixas, Tim Maia, Cartola, Zé Ketti... Rodeado de varias influencias, Branco decide aprender a tocar la guitarra. Con Marcelo Fromer, que conoció a los 13 años en el colegio Hugo Sarmento, empezaron duetos de algunos temas e inscribieron dos temas en un festival promocionado por Brahma, en Rio de Janeiro. Sin llegarse a clasificar, almenos les sirvió para señalar un futuro prometedor a la pareja, que acabó formando el Trio Mamão, completado por Tony Belloto. Fue también en la época del Equipe que él y Fromer pasaron a ayudar a Serginho Groisman, organizador de eventos memorables en la escuela, la producción de conciertos de condecorados de la música brasileña, como Clementina de Jesus, Jorge Mautner y Luiz Melodia, tres de sus ídolos. En 1982, Branco fue maestro de ceremonias del TV Eclipson, espectáculo que padoriaba programas de auditorio y reunía a casi todos los nueve integrantes que formarían los Titãs do Iê-Iê y otros artistas del escenario de São Paulo. Branco Mello encarnaba a un presentador que mezclaba un poco de Flavio Cavalcante, un poco de Hebe Camargo. El talento para actuar salió a flote de nuevo en 1985, en la película “Areias Escaldantes”, en que hizo apariciones, además de cantar con los Titãs. La combinación música/cine siempre formó parte de la vida de Branco, que con una cámara portátil grababa la trayectoria de la banda desde sus primeros meses de vida. En total, son más de 100 cintas grabadas, a partir de 1986. En las primeras vacaciones largas de la banda, en 1994, Branco se unió a su amigo Sérgio Britto y a la batería Roberta Parisi y formó la banda Kleiderman, en la que tocaba el bajo. El grupo, de sonido pesado y letras agresivas, sacó con el sello Banguela el disco “Con el Mundo a Mis Pies”. En el 2000, formó la banda S. Futurismo, al principio con un único objetivo: divertirse. Pero de concierto en concierto, el grupo acabó invitado para presentarse en la Tenda Brasil de Rock en Rio 3, en enero del 2001. A finales del mismo año, Branco lanzó un proyecto infantil audaz: el libro/CD “Eu e Meu Guarda-Chuva”, que cuenta la historia de Eugênio y su inseparable impermeable. El disco, con diez canciones hechas con Ciro Pessoa (uno de los fundadores de los Titãs do Iê-Iê), trae invitados de peso en cada tema, entre ellos Arnaldo Antunes, Elza Soares, Cássia Eller, Frejat, Toni Garrido y Marcelo D2. Ahora Branco prepara otro proyecto: un video con la historia de los Titãs, usando imágenes exclusivas que registró con su cámara. Casado con la actriz y productora Angela Figueiredo, Branco vive ahora en Rio con sus dos hijos, Bento, nacido en 1991, y Joaquim, en 1999, y con su hijastra Diana Bouth. TONY BELLOTTO Fue después de leer un reportaje sobre Jimi Hendrix, en 1970, en la revista “Manchete”, que Antonio Carlos Liberalli Bellotto decidió lo que quería ser de mayor: guitarrista de rock. Después de descubrir a Hendrix y sus discos, el chico nacido el 30 de junio de 1960, bisnieto de italianos y nieto de portugueses, empezó a tocar la guitarra y a componer sus primeras canciones, cuando ya conocía a otros virtuosos de este instrumento, como Keith Richards, Jimmy Page y Eric Clapton. Belloto compartía su pasión por el rock con la literatura. Devorador de libros y revistas, fue conociendo a Rubem Fonseca, Jorge Amado, Ernest Hemingway, Herman Melville y su arrebatador “Mobby Dick”. Nacía ahí un deseo, aunque oculto, de escribir libros, que se realizaría en los años ’90. El sueño de ser roquero, sin embargo, parecía más próximo y a los 14 años Belloto consiguió su primera guitarra. Aunque ya escuchase la Jovem Guarda y tuviese fascinación por “Yellow Submarine” de los Beatles, Belloto sólo se sumergió al rock un año después, en 1975, cuando viajó a los Estados Unidos. Volvió al Brasil para vivir en Assis, al interior de São Paulo, trayendo de bagaje un montón de novedades, como los bluesmen Muddy Waters y Robert Johnson. Tantas influencias, mezcladas a Caetano Veloso, Jõao Gilberto y Luïs Melodis, tres otros nombres que no paró de escuchar, dejaron a Belloto con un elástico vocabulario musical. Empezó entonces a recorrer universidades y bares con voz y guitarra, mostrando composiciones propias y abriendo conciertos de nombres ya sonados en la MPB, como Jorge Maunter. A través de su amigo Carlos Barmack, acabó conociendo a Branco Mello y Marcelo Fromer, con quienes formó el Trio Mamão. En ese tiempo, Belloto llegó a empezar en la universidad de Arquitectura en Santos, pero acabó abandonando el curso dos años después para dedicarse a la música. En 1982, poco antes de empezar los ensayos con los Titãs do Iê-Iê, nacía su primera hija, Nina, de su matrimonio con Ana Paula Silveira. Su pasión por los libros, latente desde su infancia, afloró para servirse de las primeras vacaciones que se tomaron los Titâs, en 1994. Admirador de novelas policiales, Belloto sacó en 1995, en la editorial Editora Cia. Das Letras, su primer libro, "Bellini e a Esfinge", una historia de un detective que vive en el submundo de São Paulo. Dos años después, el personaje reaparece en una segunda trama, "Bellini e o Demônio". En 2001, el guitarrista-escritor publicó dos libros: una novela policíaca "BR 163 – Duas Histórias na Estrada" y, para el público juvenil, “O livro do guitarrista”, con sugerencias, discografía y curiosidades de la historia del rock. En 2002, la primera novela de Bellini fue adaptada para el cine con Fábio Assunção dando vida al personaje del título. En la televisión, el guitarrista empezó a aparecer en 1999, en la TV Futura, en el programa “Afiando a Lingua”, una clase electrónica informal del portugués. Casado desde 1990 con la actriz Malu Mader, Tony Belloto tiene con ella dos hijos más, João y Antônio, nacidos respectivamente en 1995 y 1997. Los cuatro viven en Rio. CHARLES GAVIN Desde siempre Charles de Souza Gavin, nacido en São Paulo el día 9 de julio de 1960, estuvo contaminado por el virus de la percusión. En 1968, los compañeros de primaria de la escuela Helena Lemmi, en Bosque da Saúde, zona sur de la capital de São Paulo, decidieron participar en el desfile del 7 de septiembre. Solamente había un problema: el único instrumento de que disponía el colegio era un bombo de marcaje. Sin dinero para aumentar la banda, los profesores encontraron una salida: improvisaron instrumentos con útiles de cocina. Pero quien se ganó el único y precioso bombo fue Charles, que acostumbrado a marcar el ritmo en los pupitres de las clases, fue elegido por unanimidad por sus compañeros. Más tarde en los ensayos, vieron que habían acertado, ya que era el único que marcaba el ritmo con precisión. La banda, encabezada por Charles, acabó quedándose con el premio a la originalidad del desfile. A los 15 años, viviendo en Jabaquara, Charles se juntó con más de diez vecinos y durante algunas semanas antes del carnaval ensayaron estruendosos ritmos en el barrio. Nada era formal, pero le sirvió para probar un poco de cada instrumento. Sus oídos, sin embargo, estaban atentos a Led Zeppelin, Black Sabbath y Emerson, Lake & Palmer. Decidió ser batería, aprovechó ribetes metálicos rotos de los laterales del Opala de su padre y los transformó en baquetas. Un sofá y las butacas revestidas de piel se convirtieron en cajas, tonos y bombos, y dos ceniceros de metal sirvieron de platos. Estaba lista la primera “batería” de Charles, que obviamente sólo se usaba en ausencia de sus padres. En 1979, a los 19 años, convenció a su padre para comprarle su primera batería de verdad, una Pinguim blanca. La condición de tener el instrumento fue la de no abandonar los estudios. En 1982, Charles entró en la universidad de Administración en la PUC, mientras paralelamente trabajaba en la Panasonic, manejando computadoras enormes. En las pocas horas libres tocaba compulsivamente. Desde su debut, con la banda Zero Hora, pasó por la Santa Gang, Zona Franca y Jetsons, esta última al lado de Ciro Pessoa y Branco Mello, con quien acabaría tocando con los Titãs, a partir de 1985. También con Ciro Pessoa, integró la Cabine C, pero se fue a Ira! que hacía más conciertos en el circuito alternativo de São Paulo, llamando la atención de los Titãs. En diciembre de 1984, cuando ya había dejado a Ira! por los RPM, Charles fue llamado para participar con los Titãs, en lugar de André Jung, quien casualmente acabaría ocupando su lugar que todavía seguía vacío en Ira!. Charles dejó la triple jornada y decidió dedicarse exclusivamente a la música. Su inicio en el grupo se dio en enero de 1985. Después de eso, entró en el estudio para grabar el segundo disco de la banda, “Televisão”, el primero con su participación. Coleccionador compulsivo de discos raros en vinilo y buscador de antigüedades, el batería convirtió su hobby en una actividad paralela a los Titãs: en los últimos años, Charles ha estado al cuidado de relanzamientos de discos fuera de catálogo como Tom Zé, Lady Zu y Novos Baianos, además de organizar recolectas para algunas grabaciones. Desde finales de los ’80, también produce discos. El primero fue el álbum “Vítimas do Sistema”, de la banda brasileña Detrito Federal, en 1988. Con el sello Banguela, que los Titãs crearon en 1994, produjo el álbum del grupo pernambuco mundolivre s/a, lanzado en 1995. Casado con la bailarina Mariana Roquete-Pinto, Charles acaba de tener su primera hija. La familia vive en Rio. SERGIO BRITTO Sérgio de Britto Álvares Affonso es el único carioca de los Titâs, aunque dejó Rio todavía bebé, después de nacer el día 18 de septiembre de 1959. El y sus hermanos, Rui y Gláucia, vivían en Brasilia cuando en 1964 los militares tomaron el poder y el padre de ellos, entonces el diputado federal Almino Alfonso, líder del PTB en la Cámara y enemigo feroz de la dictadura, tuvo que dejar Brasil para no ir preso. Un año después, cuando Fábio, el hijo menor, ya había nacido, toda la familia salió del país. Durante los nueve años de exilio forzado, Sérgio Britto vivió en Chile y acabó estudiando en castellano. Britto creció escuchando Beethoven, Chopin y otros maestros de la música clásica que su padre ponía, pero hasta los 13 años su deseo era uno sólo: ser pintor. Gracias a su hermana, que acudía a clases de guitarra, Britto descubrió el disco “Help”, de los Beatles, y empezó a interesarse por la música. Con 14 años, de vuelta a Brasil, tuvo sus primeras lecciones de piano. En esa época escuchaba Yes, Emerson, Lake & Palmer, The Who, Led Zepellin, The Beach Boys y mucha MPB. Después empezó a practicar con la guitarra que su hermana dejaba en un rincón. Ya de vuelta a Brasil, fue a estudiar en el colegio Equipe. Pero mientras los otros Titãs se metían en bandas y festivales, Britto componía solo, en casa, divirtiéndose entre la música y los textos del poeta tropicalista Torquato Neto, que se suicidaría en 1972. La obra de Torquato inspiró a Britto a hacer sus primeras canciones, como “Go back”, a cuya letra dio música y acabó formando parte del LP de debut de los Titãs. En la misma época, hizo “Os Olhos do Sol”, que no se grabó hasta el 2000, cuando Britto lanzó su disco en solitario. En el Equipe, el tecladista conoció a Arnaldo Antunes y con él pasó a hacer sus primeras composiciones a cuatro manos. Cuando los Titãs se reunieron informalmente en 1981, en “Idade da Pedra Jovem”, Britto debutó en la banda. El tecladista es el compositor con mayor número de canciones grabadas con los Titãs, entre ellas los éxitos como “Marvin” (con Nando Reis), “Homem Primata” (con Marcelo Fromer, Nando Reis y Ciro Pessoa), "Comida" (con Fromer y Arnaldo Antunes), "Miséria" (con Arnaldo y Paulo Miklos) y "Epitáfio". En 1994, al lado de Branco Mello y de la batería Roberta Parisi, Britto formó la banda Kleiderman, que lanzó un único disco (“Con el Mundo a Mis Pies”) con el sello Banguela, creado por los Titãs en asociación con la WEA. En 2001, Britto mostró su trabajo personal en el disco “A Minha Cara”, reuniendo canciones propias, con Fromer y Arnaldo Antunes. Britto vive en São Paulo, está casado con Raquel Garrido y es padre de José, nacido en 1999.
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